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domingo, 3 de julio de 2016

El futuro es incierto, ¿Y ahora que voy a hacer después?

Estimados lectores del blog, muy buenas y lluviosas tardes y noches; independientemente de su zona horaria en el cual se encuentre leyendo esta entrada. Desde hacía un buen tiempo, no he vuelto escribir por medio de este espacio, dado a que he tenido muy buenas razones para no escribir por un buen periodo.

Este semestre, ha sido el más tensionado de todos los tiempos; todo por cuenta de múltiples factores que no deseo entrar en muchos detalles, como dicen por ahí, hay mucha tela por cortar. Bueno, ahí va el siguiente relato correspondiente al tópico de este escrito:

Muchos de los estudiantes de pregrado de cualquier universidad pública (y también privadas), y debidamente reconocida ante el Estado Colombiano; tienen como prioridad, obtener su título profesional y algunos encaminan hacia los estudios de postgrado, incluyendome en un futuro no muy lejano. La población juvenil en este país no está siendo bien atendida en materia de necesidades básicas, incluyendo las necesidades de ser educados y también de ser contribuyentes con la construcción de un mejor país para todos. 

De los pocos estudiantes que logran acceder una plaza en las instituciones de educación superior, más de la mitad se desertan por diversos factores, unos por carencias económicas como otros por calamidades domésticas, la otra mitad del estudiantado, logran completar su programa académico, y asimismo obtener su título profesional. Aunque en los últimos años, se han proliferado por todo el país, los llamados institutos de garaje.

Los profesionales calificados, al tratar de buscar un buen puesto de los tantos que ofrecen en el mercado laboral, son muchas veces mal pagados, por el simple hecho de ser recien graduados, y también existirá un  un cierto grado de discriminación hacia los miembros más antiguos del punto de trabajo.

Por mi parte, aunque estoy próximo a obtener mi título de Ingeniero Electrónico y por consiguiente mi tarjeta profesional; las relaciones públicas son una tarea pendiente en el cual tendría que estar resolviendo todos los días, no solamente por el hecho de poseer una condición psicosocial, sino que además el trabajo bajo presión no es mi fuerte, a veces me hago una referencia como un volcan activo, que por la más mínima distracción; me estallo sin razón aparente, son cosas que hay por mejorar. Sin olvidar de que tengo un déficit de atención desde mi más primitiva infancia.

Espero que os haya gustado esta lectura, nos veremos en otra ocasión.

Postdata: ¡Por fin terminé las materias de mi carrera y mis días de vacaciones están más cerca que nunca!

jueves, 21 de enero de 2016

Es hora de romper las barreras

Hoy es un día bastante excepcional, y por cierto muy buenos días para todos mis lectores de este blog. Como pueden saber, y en reiteradas ocasiones, soy una persona con necesidades educativas aunque en mi aspecto externo, parezca una persona común y corriente. Pero ¡Las apariencias se engañan a la vista!

Es hora de saber de que las personas, mal llamadas discapacitadas, tengan un mejor acceso a todos los aspectos cotidianos que uno puede necesitar para su supervivencia, por ejemplo; hacer los trámites ante un banco o una caja de ahorros, en el caso de las personas con pérdida auditiva (Se necesita un intérprete), para poder realizar correctamente sus transacciones o firmar poderes y documentos.

Las personas con necesidades de visión, pueden solicitar ayuda ante las autoridades, o a quién corresponda para que puedan solucionar sus inconvenientes, en el caso de que necesiten cruzar a la calle, pueden utilizarse los bastones de mando, o los perros guía. Para cuando vayan a realizar sus estudios, ya sean de nivel primario, secundario y de educación superior; puedan utilizar el sistema Braile de lectura, o un audiolibro estilo Loquendo.

A las personas con trastornos del espectro autista, como es en el caso de éste servidor, suelen convivir con patologías asociadas a ello, el Síndrome de Asperger es como una ensalada de frutas, uno no sabe de que contiene esa bandeja, partiendo de esa metáfora; las personas con esa condición se pueden manifestar de varias formas. Una de ellas es el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (ADHD en inglés), cuya característica es la insuficiencia de los niveles de serotonina y dopamina, para lograr un mayor enfoque, además de un constante aleteo de manos y pies, y los boletines de notas para una persona con esa condición son de mayoría "SUSPENSO".

Otras patologías que son incluidos en el marco del Síndrome de Asperger, son el trastorno de ansiedad generalizada y la depresión, siempre asociado a un patrón de comportamiento en donde quieren que todas las cosas salgan como deben ser, de lo contrario pueden acabar como si fuése en una central nuclear (bueno no es para exagerar), o en el peor de los casos, no quieren dirigir palabra alguna como una forma de pasar el trago amargo.

En todo caso, la sociedad tiene que estar preparada para eliminar esas barreras que impiden el acceso a todos los aspectos cotidianos, entre ellos; la educación de las personas con necesidades especiales. Llamar discapacitado a una persona es una expresión un tanto peyorativa, porque de discapacitados no tienen nada, solamente necesitan herramientas u formas para poder mejorar su calidad de vida, buscar equidad ante el resto de la comunidad, y eliminar paulatinamente sus limitaciones.

Las limitaciones no nos impiden construir personas, la indiferencia de los individuos sí

¡Un saludo para todos, y que tengan un feliz día!

sábado, 9 de enero de 2016

Relatos de un paciente: mi experiencia con el ácido valproico

Apreciado lector y/o visitante de tan apreciado blog, buenas noches y mañanas dependiendo del lugar en el que se encuentren vosotros, nunca como hoy, me he sentido de una pasmosa paz, pero esto se debe en parte a mi vigente tratamiento para mis crisis de ansiedad, derivados del Síndrome de Asperger. 

Comenzando en primer lugar, antes del 24 de noviembre del 2015, el otrora especialista consideraba innecesario en aquel entonces, mi sometimiento ante tratamientos para controlar la sinomática derivada con respecto a mi condición psicosocial, para la fecha de los sucesos; él renunció al consultorio en donde siempre acudía a causa de mi déficit de atención con hiperactividad. Posterior a esta fecha, y con nueva especialista, ella misma tomó cartas en el asunto en cuanto a mis crisis de ansiedad derivados a la mala distribución de tiempo, y al estar expuesto ante causas estresantes, porque al más mínimo ruido o distracción, totalmente entraría en un caos absoluto.

Mi nueva psiquiátra, aparte de reducir la dosis de Ritalina, entró con pie derecho con relación al nuevo tratamiento, digo nuevo porque al percatarse de su objetividad y al darse cuenta de que algo andaba mal con mi ser, decidió iniciar con 500 mg de Ácido valproico,  una cápsula en la mañana y la otra en la noche; al combinar con el metilfenidato, desde el principio del tratamiento, sentía algo de descompensación; debido a que mi organismo no estaba acostumbrado a someter esa clase de fármacos, pero todo es cuestión de dias para asimilarlo, y los días transcurren como adulto mayor sentado en su banca, regando su porción de maíz a las palomas... Pero esa paz era lo que estaba necesitando como complemento para el tratamiento; en estos momentos era primero tomar el ácido valproico y minutos después la Ritalina.

Normalmente, cuando transcurrian las tandas de repaso en los laboratorios de electrónica, consistía en un caos absoluto, y no podía concentrarme por más metilfenidato que tenía a la mano; por consiguiente, me tuve que aguantarme hasta no más poder más con esta cantidad de estudiantes a quiénes la palabra "Silencio" brilla por su ausencia.

Ya no más tropiezos, caidas o palabras fuera de mis cabales u otras anomalías derivados de mis estados de ansiedad y de frustración; aunque suena publicidad de radio y televisión, el ácido valproico me está cambiando poco a poco mi modo de pensar y comunicar con el resto del entorno Neurotípico, ya no más miedos al hablar por teléfono ni otras cosas que parezcan triviales a la hora de realizarlas, aunque no es vulgarmente dicho una panacea, ese medicamento si me está sirviendo para nivelar mis exacerbados estados de ánimo, el metilfenidato me ayuda a concentrarme y seguir estudiando aún más.

En la actualidad, me encuentro con 500 mg al acostarme, y 250 mg al despertarme; la vida social, limitada por cierto, se está expandíendose más y más. Espero seguir en tratamiento con ese medicamento y asistir a los controles de carácter mensual.

Un saludo para todos, y que tengan una feliz noche.